viernes, 4 de julio de 2008

Fábula

EL LOBO Y EL CORDERO

El lobo y el cordero, cada uno por su parte, vinieron a beber a un mismo río. El lobo bebía río arriba y el cordero más abajo. Mirando el lobo al cordero, díjole: “¿Por qué me has enturbiado el agua mientras yo bebía?”. Respondió el cordero con paciencia: ¿Cómo te pude yo enturbiar el agua pues corre de donde tu bebiste a donde yo bebía?”. El lobo, no cuidando de la verdad, ni de la razón, le replicó:” ¿Y por eso me maldices?”. Respondió el cordero: “Yo no te he maldecido”. Más el lobo mirándole con malos ojos dijo: “Seis meses hace que me injuriaste”. Y respondió el cordero: “Yo en ese tiempo aún no había nacido”. Entonces dijo el lobo: “Por qué me has destruido mi campo paciéndomelo?”. Dijo el cordero:”Por cierto, aún no tengo dientes para pacer, mal te pude haber hecho ese daño”. Finalmente díjole el lobo: “Aunque no pueda rebatir tus argumentos, yo quiero devorarte”. Y así tomando el cordero inocente, quitole la vida.

Esta fábula significa que cerca de los malos y los falsos no tiene lugar la verdad, ni la razón, ni vale otra cosa con ellos, sino la fuerza.


Del libro “Las mejores fábulas de todos los tiempos” – Clásicos del bolsillo. Longseller.
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