lunes, 24 de diciembre de 2007

Un domingo razonable

Nuestra actividad en el Teatro nos lleva o predispone a vivir distintos momentos, según la tarea que desempeñemos. En un fin de semana de tres funciones de ópera, “E l Barbero de Sevilla”, que nos hace poner en estado de alerta casi constante y que a pesar de que los históricos digan que antes había dos funciones por día, cuesta un poco desde todo punto de vista sobrellevar el stress que inevitablemente nos provoca enfrentar una puesta en función de un espectáculo de la complejidad de una ópera. A todos los involucrados en ese momento, en mayor o en menor grado según nuestra tarea, nos rosa, nos toca, nos golpea algo de la ansiedad, algo de la descarga de adrenalina que significa abrir el telón en una producción nuestra. Es por eso que muchos hemos recibido con alivio el cambio de horario de los domingos.
Los que venimos de martes a domingos, nos hemos acostumbrado a tener que ir a trabajar cuando el resto de la gente se disponía a salir para divertirse y es más aún, hemos tenido que acostumbrar a nuestras familias a que lleven esta forma de vida. Hay quienes tienen que estar desde cuatro horas antes de la hora de función. Esto hace que los mismos en muchos domingos se veían privados de compartir la tradicional mesa familiar y cuando lo hacían debían levantarse en la mitad del almuerzo y salir apurado para el Teatro.
Comenzar la función del domingo a las dieciocho treinta horas nos permite almorzar tranquilo y a quienes tienen que venir un poco más tarde les da la posibilidad de relajarse por un momento para luego salir con todas la baterías cargadas. Venir contentos y descansados seguramente redundará en un mejor rendimiento laboral. Además considerando que, el ballet y los conciertos generalmente son más cortos, una ópera puede llegar a durar tres horas y treinta como mucho, nadie se va tan tarde. Tampoco el público.

sábado, 22 de diciembre de 2007


DIEGO ALONSO

Trabaja en la Sección Peluquería y Maquillaje.
Datos personales: 38 años, casado, 2 hijos y otro en camino. Parte de su corazón es de Gimnasia
CV: Peluquero social y teatral. Posticero, maquillador teatral, cine y televisión. Su maestro fue José María Angellini, Jefe en la especialidad en el Teatro Colón. Ingresó al Teatro en el año 1999, para la ópera Rigoletto.
Trabajó en teatro independiente con el Director Ismael Linares; en danza contemporánea con la prof. Mariana Pereyra; en el cortometraje “Pan y los pájaros”, dirigida por Jorge Zanzio; en las publicidades de Slim, Danete. En cine participó en “The golden door”, de producción ítalo-norteamericana. Confeccionó la barba que se utiliza en el film sobre Diego Maradona, “La mano de Dios”.
Actualmente se encuentra confeccionando: una peluca y las patillas de Elvis Presley para el actor Ricardo Darín; dos pelucas para la actriz María Onetto que usará en el film “Una mujer sin cabeza” y dos pelucas para el actor rosarino Juan Pablo Geretto, ganador del Comic en Show Match con su personaje la Maestra y otros.

Los justos



Un hombre que cultiva un jardín, como quería Voltaire.
El que agradece que en la Tierra haya música.
El que descubre con placer una etimología.
Dos empleados que en un café del sur juegan un silencioso ajedrez.
El ceramista que premedita un color y una forma.
Un tipógrafo que compone bien ésta página, que tal vez no le agrada.
Una mujer y un hombre que leen los tercetos finales de cierto canto.
El que acaricia a un animal dormido.
El que justifica o quiere justificar un mal que le hayan hecho.
El que agradece que en la tierra haya Stevenson.
El que prefiere que los otros tengan razón...
Esas personas, que se ignoran, están salvando el mundo.

Jorge Luis Borges.


Editorial


Al idear esta publicación comencé a imaginarme casi involuntariamente, la reacción que podía causar la misma ante la gente. Fueron muchas, teniendo en cuenta la diversidad de gente que trabaja en el Teatro y que apenas he podido conocer en estos veinticinco años. Algunas reacciones, imaginaba, contradictorias, otras expectantes, otras halagüeñas, en fin, muy variadas en razón del espectro de las distintas personalidades. Pero hay algo que se cruzó por mi mente y que me pareció lo más natural y lógico que lo piense cualquiera. Son preguntas: ¿Qué hay detrás de esta publicación? ¿Quién o quienes la idearon?, ¿con qué intenciones?, etc., etc. Cuestiones que trataré de aclarar aquí.
- El que suscribe es el único responsable, nadie más participa en la configuración ideológica de esta revista.
- No hay nada más detrás de esto que lo que se ve. La única intención es buscar un medio de encuentro y comunicación entre la distinta gente que hoy en día trabaja en el Teatro, y deben observar que digo gente y no sectores, pues apunto a las individualidades que hacen el todo.
- No respondo a los lineamientos de ninguna agrupación política ni gremial, ni religiosa y no pertenezco a ningún tipo de secta o algo que se le parezca. Aunque debo aclarar que tengo, más o menos para ser sincero, mis ideas políticas. También tengo mi Fe, pues no soy ateo.

Teniendo en cuenta lo antedicho convoco a todos aquellos que deseen participar de esta publicación, por ejemplo: dando a conocer alguna actividad que estén realizando, acercando algún texto propio o ajeno, alguna poesía, algo que crean que es positivo para la gente. Tal vez arrimando alguna idea, algún tipo de apoyo o simplemente ayudando en la difusión.

Dicho y aclarado. Gracias

Alberto Rojas